08/02/2010
desde Bogotá informa el corresponsal Oscar Hemberth Moreno
De la ley 100 a los decretos de emergencia social
los nuevos decretos son el resultado de una historia de malos manejos en el sector salud.
Matilde Navas para sus familiares era una mujer valiente que sacó adelante a sus 12 hijos en medio de una situación difícil, de hogar humilde ella logró con su voluntad no solo sostener a su gran familia sino ademas cumplidos los 60 años se dedico a estudiar matemáticas, filosofía, pintura, música y hasta aprendió a hablar francés. Un 24 de marzo sufrió una fuerte molestia que la llevó a consultar su EPS; como casi a todos los colombianos les sucede, de allí se le llevó a que fuera remitida a otro centro de nivel 1 donde no se le presto la atención requerida, 30 minutos después murió por un paro respiratorio. Así como a la señora Matilde muchas personas se han visto en situaciones parecidas ya que no pertenecen a sector salud de la medicina pre-pagada (es decir su atención es de primera calidad)Desde 1993, cuando se aprobó la Ley 100, se preveía que el sector formal de la economía sería el principal generador de empleo y que el régimen contributivo cubriría la mayor parte de la población, mientras que las posibilidades del régimen subsidiado dependerían, en alguna medida, de los recursos contributivos, dado el mecanismo de solidaridad que se fijó. Sin embargo, a medida que fueron pasando los años se hizo mas inestable la situación económica del país lo que esas medidas terminaron siendo perjudiciales para "la salud" de los colombianos, debido a que el sector formal disminuyó y el sector informal aumentó, es decir que el desempleo en Colombia era cada vez mas común en todas las ciudades del país. Actualmente el régimen contributivo sólo cubre el 40 por ciento de la población. El Gobierno fue acumulando durante años deudas con los prestadores privados de salud, utilizando los aportes de los contribuyentes al Fosyga, invertidos en títulos de tesorería, para financiar el gasto público en lugar de cancelar oportunamente sus deudas. Se inventaron también la llamada Superintendencia de Salud que poco o nada sirvió para su supuesta creación que era regular, vigilar y controlar la prestación del servicio, por el contrario esta entidad se vio en el "ojo del huracán" por casos de corrupción. En este contexto, las EPS del régimen contributivo registran deudas acumuladas a su favor por valor de 900.000 millones de pesos colombianos, pero el sistema (Fosyga) no les reconoce 500.000 millones, por lo que mas de una EPS está a punto de declararse inviable. Ahora las nuevas medidas tienen preocupados a todos los sectores, entre ellos a la Academia Nacional de Medicina, a la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, la red hospitalaria, entre otras, calificando de "monstruosidad las medidas que contienen los decretos de emergencia dictados por el Gobierno"."agresión sin precedentes a la profesión médica" para recetar; es un "atentado, un irrespeto y un atropello contra los médicos", expresó el médico Roberto Esguerra,actual director general de la clínica Santa Fe, en una entrevista al periodista colombiano Yamid Amat. Y continúa diciendo "los decretos condenan a muerte a víctimas de enfermedades graves que no tienen recursos para atender su emergencia" "la autonomía médica, es decir, la libertad absoluta de tomar decisiones que uno cree que le convienen al paciente. Autonomía no es la libertad de autorregularse como se dice en el decreto, eso se refiere a la parte ética de la practica médica" y continua el debate....
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